Incorporar a tu rutina aceites esenciales te permitirá estar mejor física, energética, mental y emocionalmente.
Te propongo estas 3 rutinas fáciles de incorporar y con las que verás los beneficios desde el primer día.
- Pon un difusor en tu vida.
Tienes desde el formato USB hasta el ultrasónico para casa, en el salón, en la habitación…
Cambia el aceite esencial tantas veces como quieras y según para qué lo utilices. Por ejemplo, alguna esencia cítrica como limón y bergamota…como antiséptico y para mantener armonía en el ambiente. Utiliza aceites esenciales relajantes como la lavanda…si duermes mal o estás estresado.
Cosméticamente hablando…
- En tu crema por la mañana
Aplícale 1 gota de aceite esencial por la mañana a tu crema o aceite habitual. Disfruta de tu aroma favorito y enriquece tu cosmético habitual.
Los aceites esenciales tienen propiedades hidratantes, regenerantes, reguladoras de la secreción sebácea, calmantes de la piel….
Según cual sea el efecto que quieras lograr y el olor que más te guste, añade 1 gota por la mañana a tu producto y benefíciate no sólo a nivel dérmico sino también a nivel olfativo.
- En los pies al dormir
Por las noches antes de dormir, aplícate aceite vegetal en los pies con 2 gotas de uno de los siguientes aceites esenciales a elegir entre: lavanda o manzanilla romana.
Extiende el aceite por ambos pies hasta su absorción y a la vez que vas inhalando, el aceite penetra en los pies y actúa de manera casi inmediata favoreciendo la relajación.
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